Jean Cocteau, una Estrella del Arte y su Secreta Influencia en la Moda.

Siempre he sentido una gran atracción hacia Cocteau, la cual inició desde su nombre antes de saber quién era a fondo, y que tras conocer más sobre su historia me llevaría sin saber hacia la moda, la cual es mi profesión. De él fui conociendo primero sus versos y sus dibujos fluidos que lo distinguen entre cualquiera, pero lo mas interesante de Cocteau son sus numerosas anécdotas al lado de los personajes mas relevantes del periodo de las vanguardias del Paris de los años 20s, creando historias llenas de teatro, diseño, arte, música y cine al lado de Diaghilev, Satie, Stravinsky, Chanel y su eterno amigo Picasso. Lo mejor de su historia de vida es que precisamente en medio de este ambiente supo no pertenecer a una sola disciplina, por lo que lo definen como poeta, como cineasta y como muchas cosas a la vez; para mí, además fue un inspirador de las mejores mentes de su era, creando colaboraciones inusuales a cada momento a lo largo de su vida.

Cocteau fue revivido en el mundo de la moda gracias a la colección Chanel cruise 21/22 que Virginie Viard realizó inspirándose en la amistad entre el poeta y Coco Chanel, así como en el filme onírico y metafórico El Testamento de Orfeo (1959) que él dirigió en su faceta como cineasta; a pesar de esto, tristemente pocas personas o artículos  ahondaron en la relación y la influencia que Cocteau tuvo no solo con Gabrielle Chanel mas allá se sus cartas y retratos, sino con la moda en general.

Chanel

Gracias a la inspiración que Viard declaró tener por parte de Cocteau en su colección se revelaron detalles de la amistad de este poeta y cineasta con Coco Chanel, indagando incluso sobre el apoyo que ella le ofrecía hasta en el aspecto económico, pero no fue él el único que recibió este tipo de ayuda, ya que gracias al apoyo financiero que ella  realizó para hacer realidad Parade (1917), uno de los “Ballets Russes” de Sergei Diaghilev fue que de alguna forma Chanel y Cocteau colaboraron en un mismo proyecto por primera vez, aunque no fuese de forma creativa en esa ocasión. En esta obra el poeta aportó el argumento, mientras que en esa ocasión el vestuario estuvo a cargo del pintor Pablo Picasso -otro de los artistas que tuvo una fuerte relación creativa con la diseñadora francesa a la que en 2022 el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid le dedicó una exhibición-, lo cual da cuenta de cómo en esa época se conjugaban en cada proyecto varios genios a la vez.  

Sucedieron múltiples colaboraciones posteriores a Parade entre Cocteau y Coco Chanel en las que por fin ella aportó lo que mejor sabía hacer, diseñar prendas de vestir; creando el vestuario de la tragedia en teatro Antígona (1922), una de las tantas que inspiraron a Cocteau, en la cual también Picasso realizó los decorados. Y para 1924, nuevamente con Diaghilev participaron estos 3 genios en Le Train Bleu, un ballet para el cual Chanel diseñó un vestuario que consistía en trajes de playa y atuendos deportivos en tejido de punto, algo inusual pero no fuera de lugar en los innovadores años 20s.

La relación entre la diseñadora y Cocteau, continuó mucho más allá de lo creativo hasta el final de los días del artista, en 1963.

Jean Cocteau con bailarines de Le Train Bleu, 1924. Vestuario diseñado por Coco Chanel.

Schiaparelli

Cocteau colaboró también con la rival de la época de Coco Chanel, lo cual no era inesperado en un ambiente donde todos los creativos de la era creaban y se inspiraban entre sí. Elsa Schiaparelli, siempre se distinguió por sus constante inspiración en el arte y sus colaboraciones con los mejores artistas de su época, ya que se movía en estos círculos Parisinos y su relación con Cocteau fue realmente inspiradora para sus ideas surrealistas; en 1937 él diseño para ella el mítico “Eye Brooch, un broche que delineaba la silueta de un ojo con pupila azul derramando una lágrima representada por una perla.

Los trazos figurando rostros de mujer en líneas simples de Cocteau también encontraron lugar para adornar dos de las prendas de Schiaparelli en su colección de Otoño de 1937 bordadas por la Maison Lesage: un abrigo de noche con dos caras trompe-l’œil encontradas que simulan -dependiendo de cómo se le mire- una vasija llena de rosas y en un traje de noche gris, donde el rostro de una mujer se inclina sobre el hombro expandiendo su cabello sobre la manga. Esta no fue la última ocasión en que ellos colaboraron, para 1940, Elsa Schiaparelli también diseñó el vestuario para la obra teatral de Cocteau, ´Les Monstres Sacrés´.

Pierre Cardin

Todos recordamos a Cardin por su modernismo en la era de la minifalda, el Space Age de los años 60s y el crecimiento de su imperio empresarial en la moda, pero antes de encontrar este estilo que lo definiría y en su época de colaborador de Paquin, realizó un elaborado vestuario para  la versión cinematográfica de Cocteau de La Bella y la Bestia(1946), re imaginando a estos personajes para una película que hoy es de culto para el  cine y la moda, ya que muestra una época desconocida pero muy interesante de este diseñador, donde creó prendas que son totalmente opuestas a lo que después lo hizo popular.

Yves Saint Laurent

Yves Saint Laurent también diseño su versión del vestuario para el personaje de Esther en ´Les Monstres Sacrés´ para la puesta en escena en septiembre de 1966, 3 años después de la muerte del poeta. Saint Laurent la personificó en un vestido muy al estilo de la época, simple y en color blanco con capa y turbante hasta el piso.

Al igual que Schiaparelli, Saint Laurent frecuentemente se inspiró en el arte, y para1980, rindió homenaje a Cocteau y a los poetas que admiraba en su colección de Otoño/Invierno Shakespeare et les Poètes, uniendo a escritores modernos y considerados avant-garde en su época con el símbolo de la literatura clásica. El verso de Cocteau que eligió para colocarlo sobre la espalda de un abrigo corto en satín rosa, fue: “Soleil,…je suis Noir dedans et Rose dehors, fais la Métamorphose/Sol,…yo soy negro por dentro y rosa por fuera, hago la metamorfosis”, del poema Batterie (1920)

La relación de este diseñador francés con Cocteau no solo se limitó a la moda y la inspiración; sino a través de Pierre Bergé, la pareja sentimental de Saint Laurent, quien fue amigo, admirador y poseía los derechos de la obra del poeta después de su muerte. Bergé tambiénfue una parte clave para la restauración y apertura al público de la Maison Cocteau como un homenaje a su obra.

Solo hay dos escritores a quien admiro y con quienes estoy profundamente relacionado: Jean Giono y Jean Cocteau. Y yo los presenté…no tenían nada que decirse, eran de dos mundos completamente distintos.

Pierre Bergé-2013.

A Cocteau es difícil definirlo porque jamás encajó estrictamente dentro de ninguna disciplina artística totalmente, pero su presencia en este mundo se distingue visiblemente a través de sus versos y sus trazos simples, de su cine surreal, trágico y onírico al igual que sus puestas en escena; pero sin duda, algo que debería agregarse a su descripción de vida y obra es su gusto y aporte continuo a la moda, a través de las colaboraciones que realizó y de su extremo empuje no solo por inspirar colecciones -incluso después de su muerte- sino por llevar a los grandes nombres de la alta costura a siempre ser parte de su obra.

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