Regresé a Londres, esta vez fue porque decidí hacer de mi cumpleaños algo especial, festejarlo en mi ciudad favorita con un Afternoon Tea. Durante meses, busqué información para elegir de entre muchas opciones en la ciudad, decidiéndome finalmente por el ´Art Afternoon Tea, The John Boot Collection´del Rosewood London, que presenta un menú inspirado en la obra del artista local, John Booth.

Quienes me conocen personalmente desde hace años, saben que siempre he tenido una conexión particular con la cultura británica y con esta ciudad, así como una atracción por sus costumbres, su historia, su moda y su música; y por esto, elegí este lugar para celebrar el comienzo de un nuevo año.
Hace 11 años, visité Londres por primera, con mucha ilusión de iniciar un curso de Moda y Marketing en Central Saint Martins ese verano y también, para asistir al concierto de una de mis bandas favoritas, The Rolling Stones, quienes después de 44 años tocarían nuevamente en el Hyde Park en como parte del BST British Summertime. Como anécdota del concierto relacionada a la historia de la moda, en esa ocasión Mick Jagger, utilizo durante algunas canciones un vestido blanco diseñado por Michael Fish ´Mr Fish´, el mismo que había utilizado durante el concierto en 1969.

En aquella ocasión ir al V&A fue lo primero que hice después de hacer el check in y recibir la habitación en mi hotel, ya que estaba emocionada por ver la exhibición exclusiva de ese momento en el museo, ´David Bowie Is´, tanto que olvidé mi BlackBerry y no pude tomar fotos de esa visita.

11 años después he regresado no solo a la ciudad, sino también a este museo, esta vez para visitar la exposición ´Naomi: In Fashion´, una muestra que, aunque no tiene comparación con la magnificencia de la realizada en torno a Bowie, sin duda destaca en ella la gran curaduría y la selección de piezas usadas por la modelo Naomi Campbell, que forman parte de la historia no solo de la moda, sino de la cultura global.

Personalmente, no soy fan de Naomi Campbell, pero sin duda reconozco su carrera y su imagen, así como que ella representó un icono de la belleza junto a varios otros nombres importantes que se forjaron en los 90s. Naomi, en particular, lo consiguió no solo por su poderosa forma de caminar sobre la pasarela, sino por el hecho de ser una mujer afroamericana dentro de la industria de la moda en esa época.

Fui una niña que creció a finales de los 80s y principios de los 90s, y puedo decir de primera mano como en ese momento el impacto de como se mostraba el mundo de la moda influenciaba fuertemente no solo en mí, sino en muchas personas que soñaban con pertenecer a él, a esa realidad llena de belleza y glamour. Este mundo de fantasía se había construido gracias a diseñadores, programas de TV, revistas, cultura pop y por supuesto, a las supermodelos.


¿Quiénes eran las supermodelos?
Fue a partir de los años 90s que algunas de las modelos mas famosas alcanzaron la etiqueta de celebridad, en especial 4 de ellas: Naomi, Cindy, Claudia y Linda. Ellas establecieron en las pasarelas una belleza que iba mas allá de lo físico, también radicaba en la personalidad e individualidad de cada una. En la curaduría y selección de piezas usadas por Naomi Campbell para esta exhibición esto es evidente, ya que estas prendas ahora contienen una historia no solo por su diseño sino por la forma en que ella las usó, construyendo así una narrativa que le dio vida a estas creaciones.

NAOMI: Su vida en Moda
La exhibición comienza con una breve galería de fotografías de Naomi en su adolescencia, justo antes de ser descubierta en Covent Garden en Londres, para remarcar el antes de que se convirtiese en la leyenda de las pasarelas que es hoy. Inmediatamente después de la recreación de la recamara de la joven Naomi, comienza la exhibición de una historia de moda y vida que se cuenta a través de la ropa. Esta es una muestra de mas de 100 looks que se realizó de la mano de la supermodelo y que cuenta con piezas excepcionales de diseñadores como Thierry Mugler, Dolce & Gabbana, Alexander McQueen y Vivienne Westwood.

Esta exposición no se anda con rodeos y comienza con tres emblemáticos conjuntos, el primero es un traje con vestido rosa de Chanel que se exhibe al lado de un bustier de Thierry Mugler, diseñador a quien Campbell da crédito por haber jugado un papel importante en la creación de la figura de las supermodelos;mientras extendido en el piso a la derecha vemos un maniquí sentado, calzando las plataformas gillie de Vivienne Westwood que protagonizaron la famosa caída en pleno catwalk de Naomi en 1993. Uno de los fashion moments mas recordados de la historia de la moda.

Fue en el mismo museo V&A donde por primera ocasión pude ver de cerca un diseño de Alexander McQueen en 2013, y en esta visita de 2024 tuve la fortuna de ver nuevamente dos piezas de este diseñador, que uno de mis favoritos. La primera, fue un abrigo de plumas negras que Naomi usó en el funeral de Lee McQueen en 2010 y la segunda, un minivestido con print en textura de piel de reptil con zapatos de armadillo de la colección S/S 2010 inspirada en la leyenda de la Atlántida.
En otra de las vitrinas, se exhibía un abrigo blanco de Michael Kors de los años 2000, que se muestra junto a la salida que usó Naomi durante la colección grunge de Marc Jacobs para Perry Ellis a principio de los 90s. Una colección que en principio parecía desastrosa para Jacobs finalmente llevo a poner los ojos de la prensa sobre este diseñador, quien tradujo el estilo de este movimiento subcultural para las pasarelas.

La figura de Naomi Campbell ha acompañado diseños emblemáticos de los mejores nombres de la moda desde hace 40 años, vistiéndolos con su personalidad, y esta exposición celebra lo mejor de la carrera de una supermodelo que ha sido protagonista en la historia de la moda de las ultimas décadas a través de una curaduría y museografía impecable, un trabajo en el que nunca decepciona el V&A.









Deja un comentario