Gracias a la era digital en la que vivimos tenemos acceso a múltiples contenidos de diversos temas, muchos de ellos tratan sobre los distintos aspectos de la Moda. Desde historia, curiosidades, tendencias, noticias, opiniones y demás, pero algo que es recurrente y se ha magnificado gracias a las redes sociales, aunque que a pocos parece importarle, es la evidente escasez de conocimiento sobre la historia y cultura general que se percibe.
Esto es un hecho preocupante, ya que es notorio en contenidos que pretenden analizar tendencias o cursos que enseñan cómo realizar un análisis de estas para aplicarlos en una colección, sin un conocimiento previo de cómo funciona el mercado nacional y omitiendo diversos aspectos sociales que influyen en esto, como: música, arte, cine, deportes, y un gran etc. Porque debemos recordar que la moda no se puede analizar únicamente desde este pequeño universo, sino del gran espectro social en el que se desarrolla.
Los Expertos POP de hoy.
La Moda es una palabra que se relaciona con la belleza, la fantasía y la popularidad, sin ir más allá. Una profesión inocua que sirve para aparentar y no para construir algo útil; una práctica a la que incluso aquellos sin algún talento evidente puede acceder, si es que puedes comprarte un estilo de vida utópico…al menos para las redes sociales.

Es cierto que la moda también se trata de productos de lujo, empresas que generan grandes cifras, pasarelas y belleza; pero detrás de todo esto, toma forma desde un background más profundo, lleno de vivencias e historia oral escondida en documentales, películas y libros impensados, que relatan la vida en aquellos tugurios en los que en épocas muy distintas a la nuestra se manifestaba la creatividad a tope al ritmo de sonidos que inspiraban e innovaban, como sucedió en la escena de la Movida Madrileña o los New Romantics.
Recordemos que, la moda existe primigeniamente como un medio de expresión personal, sin distinción económica o cultural, que nació para hacernos sentir bien. Y las tendencias, para crear pertenencia, mostrando que compartimos ideologías y actitudes, sin la necesidad de decir palabra alguna.
Ahora, permitimos que nos analicen que dictan las tendencias aquellos expertos que solo conocen Dior y Chanel, y aunque hoy se admiran las colecciones que crean cultos diseñadores como John Galliano y Jonathan Anderson cada temporada, se omite que esas colecciones no fueron solamente logradas gracias a su genio creativo y técnico, sino a un conocimiento histórico y cultural de varios años atrás, que educa y transmite a la vez en cada salida de su colección.

¿De qué sirve la ‘aburrida’ cultura general a un analista de moda?
Los círculos bohemios de antaño se conformaban de talentoso y expertos en conocimiento o saber vivir, lo cual dio forma a movimientos artísticos intensos e importantes. Hoy, el talento y el estudio de los´exclusivos´ círculos modernos se ha reemplazado por la popularidad, el pretender y el discurso vacío, lo que ha mermado la evolución natural de la moda actual como industria creativa.
La curiosidad, el saber y el sentir sobre temas no exclusivos a la moda se ha desestimado y dejado de lado, especialmente hoy que ocupamos nuestras horas contando likes frente a aparatos electrónicos. El conocer sobre estos temas nos permite tener una comprensión más amplia de lo que significa una tendencia y que hay detrás de ella, conectando sonidos, personas y lugares que hicieron que éstas fueran imitadas, a veces incluso hasta el día de hoy.

El poco interés en el conocimiento que tienen las nuevas generaciones y la facilidad que les aporta Google y Chat GPT para crear o aprender también han detenido la plena detonación del talento de muchos. Actualmente, se ha aprendido que la creatividad únicamente vale si se ve reflejada a través de una pantalla, antes se creaba un outfit y make up entero para salir de noche, ahora se crean para una experiencia digital.
Este es un texto de cierre de año que no nace con un propósito hater o desde el resentimiento social, sino como una invitación a interesarse plenamente en la moda más allá de las apariencias, vestidos hermosos -que a mí también me encantan- y las historias que ya todos conocemos, para ahondar en las razones detrás de cada colección y cada prenda, descubriendo nuevos nombres relevantes en este recorrido.
Si conociéramos más sobre el gran espectro de la moda y nos interesáramos en descubrir lo que historias que no se tratan solo de ropa esconden detrás de ellas, cada uno tendría mayor capacidad de análisis, sin depender de lo que dictan aquellos falsos profetas de la moda, dejando de sorprendernos por lo que se vende como asombroso y novedoso, para dar paso a cosas nuevas y mejores.






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