2020s: más tecnología, más hambre de humanidad

Por: Karl Manrique

La década de los 2020s llegó con una ola de tecnología que está al alcance de todos, con herramientas como las que ofrece la IA. Estas aplicaciones, sin duda, llegaron a facilitarnos la vida y el trabajo en muchos aspectos, pero llegaron cargadas también de aquellos miedos típicos que estas revoluciones industriales siempre conllevan. Ya que, para bien o para mal, estas revoluciones siempre vienen acompañadas de reemplazos de habilidades humanas, no solo en el campo laboral, sino en el cotidiano y mental.

Al día de hoy, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser novedad, aunque continuamos siguiéndole el paso para ver cómo se perfecciona día a día, lo que ha generado recientemente, más que una mayor curiosidad, es una profunda nostalgia que ya se sentía desde 2025. Y esto ha invadido incluso a las generaciones jóvenes, aquellas que nacieron ya en la era digital, lo cual ha provocado incluso en ellos una romantización de lo que se vivió en los años previos a esta década.

Esto no es un tema nuevo para Fashion Thinking, ya que es un tópico que he tocado constantemente en artículos pasados, en donde he mencionado cómo es que el deseo por las virtudes humanas iría ascendiendo con el pasar del tiempo, y esto se ha revelado abiertamente este 2026, en donde dimos la bienvenida a este año con una tendencia en redes sociales: el regreso al 2016.

2016

Pero ¿por qué 2016 fue el año elegido para ser recordado? Aunque en redes rondan diversas teorías, se menciona que la causa de esta nostalgia se debe a que este año — creo que no solo se extraña ese año, sino toda esa década— se recuerda como el momento anterior inmediato a la época actual, o lo que se podría señalar como ese instante que ocurrió justo antes de que la vida de todos se volviera excesivamente dependiente de algoritmos y tecnologías.

Un tiempo en donde aún la vida se desarrollaba en mayor parte en el momento real y no tras una pantalla, en donde el disfrute y la experiencia se han intercambiado por el ser performativo y estético. Y todo esto también se sintió en la moda.

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