En medio de toda esta nostalgia que existe por aquellos tiempos simples y emocionantes se empieza a manifestar con mayor fuerza un descontento por los algoritmos cambiantes en las redes sociales, aquellos que acompañaron a varios creadores de contenido en su ascenso, hoy parece que tienen la tarea de volverlos locos, exigiendo cada vez más, cambiando las reglas y demostrando que es imposible descifrarlos y complacerlos.





