¿El mexicanismo es tendencia o solo narrativa?

Por: Karl Manrique

Existe un fuerte discurso por implementar la creencia de que las tendencias de moda dirigidas al consumidor popular mexicano son la solución que revolucionara para bien la industria de la moda en México. Ésta es una muy bonita teoría, que tal vez en la practica no sea tan funcional.

Para esto, hay que preguntarnos: ¿realmente la clase popular consume productos mexicanos? ¿Su economía lo permite? Y la otra gran parte de la población que consume producto nacional, la clase media, ¿se identifica con este tipo de estética?

¿Realidad o solo un buen discurso?

En un país donde hay 38.5 millones de personas en situación de pobreza, según el INEGI, podemos pensar que diseñar productos para ellos puede ser una gran oportunidad de llegar a muchos clientes con un buen producto pensado para ellos.

Pero la realidad es distinta, vender productos de moda para esta porción de la población significa que debes ofrecer una propuesta a precios accesibles, lo cual te dejará, en principio, muy poca utilidad.

También debemos tener en cuenta que, para este sector de la población, el consumo de moda no es lo primordial, ya que sus ingresos se destinan a necesidades básicas como alimentación, vivienda, servicios y transporte. Por otro lado, es con este tipo de consumidor con el que tienes al competidor más complicado: China.

Por esto, el discurso de hablarle a las clases más populares o pobres, cuando hablamos de tendencias, resulta totalmente absurdo. Especialmente en un país donde las marcas que hacen producto de moda popular han sido fuertemente golpeadas por las grandes plataformas chinas; esto sigue siendo así a pesar de las nuevas regulaciones del gobierno federal.

La realidad es que, aunque casi todos hemos caído en las redes de Temu, Shein y AliExpress, precisamente son las clases populares (clase baja alta-baja baja) quienes, por el importantísimo factor del precio, prefieren consumir moda en estas plataformas y así poder consumir más productos para vestir en su día a día, ya que ellos priorizan el verse bien gastando poco.

Por esto, las empresas nacionales que se dirigen a este público han sufrido grandes consecuencias al tratar de competir directamente con estas, ya que es imposible igualar esos precios en nuestro país debido a los costos de producción en México, que no tienen los subsidios con los que el fabricante chino cuenta.

Además, también es importante reconocer que, en segmentos de menores ingresos, una gran parte del consumo de prendas de vestir no sólo se dirige a plataformas internacionales de bajo costo, sino también a mercados informales, productos apócrifos y ropa de importación irregular comercializada en pacas o canales no regulados.

Y esto responde principalmente a un tema de poder adquisitivo y accesibilidad de precios, más que a una preferencia por marcas o tendencias específicas.

Por todo esto, si estás emprendiendo o tienes un negocio dedicado a la moda, es en la clase media donde se encuentran los consumidores adecuados, ya que son estos compradores los que cuentan con más ingresos para consumir moda, buscan productos con mejor calidad y durabilidad que lo que ofrecen las plataformas chinas, pero, a diferencia de la clase alta, que se puede permitir consumir productos de alta gama en el extranjero o importados, los ingresos de la clase media son compatibles con los precios de las marcas mexicanas.

¿En 2026, las tendencias extranjeras quedaron en el pasado?

Aunque las grandes agencias de búsqueda de tendencias de moda nos lanzan contenido útil y certero sobre lo que el mercado global está adoptando y hacia dónde va, precisamente por tener un enfoque tan globalizado, muchas de estas no aplican al consumidor promedio latinoamericano.

Incluso, las cifras en las que estas plataformas basan sus predicciones están principalmente centralizadas en Estados Unidos y Europa, regiones que, aunque sí nos influyen, viven una realidad climática, cultural y económica muy distinta a la nuestra.

Según cifras del INEGI, el ingreso promedio de un hogar de clase media en México es de $22,297 MXN al mes. En la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), se revela que aproximadamente el 42% de los hogares en México se identifican como clase media, lo que equivale a alrededor de 47 millones de personas.

Y, hablando de tendencias, si nos centramos en vender lo que se cree que son tendencias “mexicanas”, podemos perder, ya que en ocasiones estas simplemente son estilos de nicho.

Entonces, mexicanizar las tendencias no significa trasladar la estética popular o de los barrios al resto de la población, porque esto significaría que olvidas al resto de millones de mexicanos que no visten de esta forma por razones de edad, nivel socioeconómico o estilo de vida.

Porque, aunque actualmente existen diseñadores y marcas de moda con concepto que han encontrado su nicho de mercado donde ser exitosos gracias a estas “tendencias”, el resto de los mexicanos consumimos tendencias para usar en la cotidianidad, en donde buscamos prendas funcionales, a precio justo y duraderas que reflejen nuestra identidad, cualquiera que esta sea.

Y sí, debemos seguir informándonos de lo que sucede con la moda a nivel global, pero observar objetivamente y sin romanticismos lo que el consumidor mexicano consume, y no teorizar sobre lo que nos gustaría que vistiera.

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