Quien esté Libre de Culpa…

Por Karl Manrique

Recientemente, el mundo de la moda se dividió en opiniones —nuevamente—. Primero, tras la noticia de que la exposición de la Met Gala en Nueva York estaría dedicada al trabajo de John Galliano y, posteriormente, al enterarnos de que esta misma fue cancelada después de una ola de indignación, críticas y presión por parte de líderes comunitarios y donantes. A raíz de esto, surgieron opiniones a favor y en contra en ambos momentos.

Por supuesto, todos sabemos de las muy cuestionables acciones que provocaron estas protestas, las cuales llevaron a John Galliano a ser despedido de Dior en 2011 y, posteriormente, a vivir un viacrucis para disculparse y reintegrarse lentamente a la moda, un proceso que conocimos mejor gracias al documental High & Low: John Galliano, de 2024, de Kevin Macdonald, en donde se hace un recuento de los sucesos y las reflexiones tanto del diseñador como de los ofendidos y los personajes que estuvieron alrededor de esta trágica escena.

Sin duda, ese episodio no solo fue una tragedia para Galliano, sino para Dior, la alta costura y la moda en general. Y esto se siente especialmente duro en el momento actual que vive la moda, 15 años después, cuando solo algunos pocos diseñadores se han acercado a lograr la genialidad que Galliano o Alexander McQueen alcanzaron con su visión y sus creaciones.

Y es por esto que, tras estos sucesos, lanzo la pregunta: ¿quién realmente está libre de pecado para lanzar la primera piedra contra Galliano? Y hago este cuestionamiento después de días de ver a personas regocijándose por la cancelación de una exposición que celebra la moda y la trayectoria no solo de un genio de la alta costura, sino de un humano. Un humano que también sufre de depresiones, desolaciones, traumas y excesos, y que demostró que se ha reivindicado y, si no, lo ha intentado duramente, aceptando su difícil proceso.

Sin duda, los señaladores principales de Galliano son personas que se consideran con una moral alta y escasos de haber cometido alguna ofensa o desatino en algún momento de su vida, lo cual, honestamente, dudo mucho. Pero, especialmente en los tiempos que corren, son muchas las personas ávidas por señalar a los demás, mientras sus pecados no sean aireados.

Y desde aquí, pregunto: ¿por qué los juicios no se realizan de la misma forma para todos en la moda? Porque vemos a Demna Gvasalia siendo vitoreado e impulsado por la prensa desde su época en Balenciaga y ahora en Gucci, después de la escandalosa y de verdad peligrosa campaña que hizo con Balenciaga, donde realizó obvias alusiones a uno de los delitos más reprobables que hay.

Una campaña que fue estudiada, pensada y revisada a detalle en cada momento por varias personas antes de lanzarse, y no se trató de una rabieta etílica en medio del caos y la provocación, como en el caso de Galliano.

Y así, como el caso de Demna, que es totalmente indignante debido a la impunidad que lo protege, podemos enlistar muchos otros casos, de los cuales medios y creadores de contenido prefieren no abordar y deciden señalar al culpable preferido del mainstream.

Personalmente, me siento decepcionada por la cancelación de una exposición que esperaba visitar y que, sin duda, iba a ser excepcional.

Sin duda, debemos tener presentes las intolerables palabras que llevaron a Galliano a todo este proceso, pero ahora que, gracias a los medios digitales, tenemos voz, podemos pronunciarnos también por varios temas, incluso mucho más graves, que están sucediendo, de personas de esta industria que ni por asomo se les exige siquiera una disculpa verbal… O pregunto: ¿van a seguir hablando e indignándose solo de los temas que se ponen de moda?

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